20 años de genialidad musical disfrazada de mala educación

Un día como hoy, pero dos décadas atrás, Lauryn Hill estrenó su álbum debut The Miseducation of Lauryn Hill. La cantautora nacida en Nueva Jersey inició su carrera musical como integrante de Fugees, uno de los grupos de hip hop más prominentes y exitosos de los noventa. Al lado de Wyclef Jean y Pras Michel, Lauryn disfrutó del éxito y el reconocimiento tras el lanzamiento de The Score.

Con un sonido que mezclaba los elementos tradicionales del hip hop con reggae y R&B, The Score logró vender más de seis millones de copias en Estados Unidos y a obtuvó el premio Grammy al Mejor Álbum de Rap en 1997. Hill llamó la atención de algunos ejecutivos de las compañías discográficas gracias a su excepcional talento vocal y como compositora.

Tras la separación de Fugees y después de dar a luz a su primer hijo Zion junto a Rohan Marley (hijo del legendario Bob Marley), Lauryn se embarcó en una travesía musical que dejaría huella más allá de la escena del hip hop estadounidense.

The Miseducation of Lauryn Hill conlleva una atinada aleación de diferentes estilos musicales como R&B, hip hop, reggae y soul acompañada de poderosas letras con temáticas que abordan la maternidad, la fe, el amor y el desencanto amoroso y profesional, las cuales reflejan la experiencia de vida y el camino recorrido de una mujer afroamericana nacida en East Orange, Nueva Jersey con una madurez y una audacia que raramente hallamos en una persona de 23 años.

Con la mayoría de las piezas escritas y producidas enteramente por Lauryn, este disco nos permitió ser testigos de su evolución musical al mismo tiempo que percibimos su vulnerabilidad y su fragilidad, pero también su fortaleza, determinación y sabiduría a través de las letras y las melodías plasmadas en las 16 pistas de The Miseducation of Lauryn Hill.

En “To Zion” (dedicada a su hijo), Lauryn canta sobre temas tan controversiales como el aborto, la fe y las dificultades a las que se enfrenta una mujer al momento de cuestionar su maternidad y lo que ésta implica para su futuro y su carrera profesional.

Los obstáculos producto del racismo y la desigualdad de género desde la perspectiva de una mujer afroamericana se hacen presentes en “Every Ghetto, Every City”. La hipocresía, la superficialidad y el machismo en la comunidad afroamericana y del hip hop en pistas como “Superstar” y “Doo Wop (That Thing)”.

Así como el amor y el desamor en “Nothing Even Matters” y “Ex-Factor”. Abordar temas tan complejos y polémicos en una época donde hacer tal cosa resultaba por demás problemático, nos habla del carácter de este álbum y nos reafirma su importancia y lo adelantado a su época que resultó estar.

Pese a las presiones de los ejecutivos, Hill fue fiel a su visión de crear un LP honesto que le permitió conocerse y definirse como artista; dejando fuera de la ecuación la banal búsqueda del éxito comercial que en muchas ocasiones ha perjudicado a grandes figuras.

Inspirada en los sonidos con los que había crecido, Lauryn favoreció a los instrumentos reales por encima de los sampleos y abrazó las imperfecciones sonoras que vienen con los procesos de grabación analógica. La intérprete se despreocupó de las apariencias y las expectativas de la casa discográfica y se permitió mostrarse vulnerable, apostando por la genuinidad y al final terminó con un disco que le permitió crecer como mujer y como músico.

Sin embargo, el éxito no fue ajeno a este proyecto. The Miseducation of Lauryn Hill debutó en la cima del Billboard 200, logrando romper el récord de mayores ventas durante la semana de lanzamiento por una artista femenina —récord que después fue rotó por Oops!… I Did It Again de Britney Spears y que actualmente posee Adele por las ventas iniciales de 25—.

“Doo Wop (That Thing)” se convirtió en el primer sencillo debut en lograr ingresar a la lista Billboard Hot 100 en el Número Uno. El disco logró obtener 10 nominaciones al Grammy, incluyendo el premio al Álbum del Año, convirtiendo a The Miseducation of Lauryn Hill en el primer disco de hip hop en ganar dicho galardón, género que se ha visto marginado en dicha categoría por décadas pero que poco a poco se ha abierto camino y ha ganado reconocimiento.

Todo ese éxito trajo consigo atención y fama que resultó ser demasiado para Lauryn, quien poco a poco se fue alejando de los escenarios. En 2002 lanzó MTV Unplugged No. 2.0, el cual no fue bien recibido por la audiencia.

La ruptura de barreras raciales y de género en la industria musical, la inclusión de contenido lírico con carga social en el hip hop y los sutiles actos feministas son sólo algunos de los elementos del gran legado de este álbum que han llevado a Lauryn a ser una de las figuras más respetadas y admiradas dentro de la escena del hip hop, pese a su inestable carrera.

The Miseducation of Lauryn Hill es el manifiesto de todo aquello que separa a Hill de lo mediocre, lo cotidiano y lo efímero, para convertirla en algo brillante, único e irrepetible. En uno de esos talentos que se presentan una vez por generación. Su estatus como ícono feminista y como genio musical no se limita al mundo del hip hop, traspasa géneros y generaciones. 20 años después de su debut, aún esperamos su regreso con un material de larga duración y seguiremos esperando porque voces como la de ella, merecen ser escuchadas.

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