A 35 años del comienzo del miserabilismo de The Smiths

Hace 35 años, Morrissey, Johnny Marr, Mike Joyce y Andy Rourke, comenzaron a escribir su corta pero trascendente existencia en las páginas de la historia de la música independiente.

El miserabilismo que, según varios autores describe a la “depreciación de la realidad” se materializó en su álbum debut lanzado el 20 de febrero de 1984 bajo el sello discográfico Rough Trade en Inglaterra y Sire en Estados Unidos.

Después de vivir un largo tiempo abatido por su fracaso en el periodismo musical y en la escritura, Steven Patrick Morrissey recibió la visita de John Martin Maher —quien posteriormente se daría a conocer como Johnny Marr—, un guitarrista que estaba en búsqueda de una banda donde pudiera expresar sus ideas sin limitaciones.

El día del primer encuentro fue un preámbulo de lo que vendría. Se dice que, al ver una colección variada de acetatos que contemplaba álbumes de The New York Dolls, The Clash y hasta de The Ronettes, Marr no dudó en unirse con el que sería su mano derecha en la creación de himnos de la melancolía que hasta la fecha son vigentes.

Previo al lanzamiento de su material discográfico debut, Moz y Marr ya habían trabajado en los primeros esbozos de su música. El primer sencillo del grupo, “Hand In Glove”, fue grabado en los estudios Strawberry —donde Joy Division le dio vida a “Love Will Tear Us Apart” tres años atrás— y lanzado un año antes.

The Smiths abre con “Reel Around the Fountain”, tema de seis minutos que trata sobre una experiencia sexual de un menor de edad con alguien mucho mayor. A este le siguen los lamentos de Moz hablando sobre “el terrible desastre que ha hecho de él” en “You’ve Got Everything Now”.

A la mitad del álbum, se encuentra la canción en la que se puede observar a detalle el talento musical del grupo británico: “This Charming Man”. En esta pieza, Andy Rourke y Mike Joyce dotan la parte rítmica de arreglos que provienen del funk y la música disco, mientras Marr le da lugar a un arpegio, aquella técnica que se usa para ejecutar nota por nota, que se convertiría en su sello personal.

A las estructuras melódicas de Marr, Moz agregó sus frustraciones sobre la sexualidad, la política de su país y la existencia misma en la lírica del disco, vislumbrando “el odio de lo maravilloso que se desencadena en ciertos hombres” —otra de las definiciones que se le da a la palabra miserabilismo.

“¿El cuerpo rige a la mente o la mente rige al cuerpo? No lo sé”, decreta Morrissey en “Still Ill”, aceptando que el ser humano no puede controlar del todo sus acciones, menos si se trata sobre las emociones. En “Suffer Little Children”, el cantante vuelve a tocar el tema de la pederastia escribiendo desde la perspectiva de dos niños que fueron abusados sexualmente en Mánchester.

Aunque el álbum debut de The Smiths no ha sido el disco más apreciado de su discografía, fue el comienzo de un lustro en el que una banda se atrevió a hablar sin tapujos del fracaso de la moral, de las buenas costumbres y de la plasticidad de la cultura británica.

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