Los pioneros del rock psicodélico mexicano

El 4 de abril, la Fonoteca Nacional organizó la sesión de escucha “El lado B de la invasión rocanrolera de Los Ovnis” para reconocer la importancia de esta icónica banda en la historia del rock en México. Durante la presentación, el cantante Armando Vázquez y el bajista Jaime Pérez Ruiz de Los Ovnis, la historiadora Vanessa Peña y el coordinador del Catálogo de Música Popular Mexicana de la Fonoteca, Fernando Eslava platicaron sobre la juventud mexicana de los años sesenta y la trayectoria de la banda.

Armando y Jaime crecieron en la colonia Guerrero y comenzaron a tocar en proyectos diferentes como tríos románticos de boleros. Sin embargo, inspirados por la música de Los Locos del Ritmo, Los Teen Tops y Elvis Presley, decidieron formar un “conjunto de rock” en 1959 con el nombre de Los Teddy Bears. “He platicado con chavalones y dicen: ‘El rock mexicano empezó con Maná, con Café Tacvba, con El Tri’, y yo les digo: ‘A ver, espérame. Vamos a platicar’. A lo mejor por su generación creen que por ahí empezó el rock, pero todas las variantes del rock se originaron básicamente en el rocanrol”, puntualizó Jaime.

A pesar de la censura de esa época, la banda se presentaba en los cafés cantantes de la Ciudad de México, lugares juveniles con pequeñas mesas y un escenario improvisado donde no se consumía alcohol y la intención principal era escuchar música y convivir. Como Los Teddy Bears, tocaban adaptaciones de música extranjera, las cuales no eran sólo covers de las canciones, sino que también traducían las letras y las intervenían para adaptarlas a la juventud de México.

Al cambiar de disquera en 1965, la agrupación también cambió de nombre. Armando explicó esta decisión: “El locutor Adrián Ojeda dijo: ‘Van a empezar a grabar en la disquera Peerless, pero ya no se vas a llamar Los Teddy Bears, se van a llamar Los Ovnis porque la semana pasada hubo un desfile de ovnis en las calles de Reforma’. Iban las personas en sus carros, voltearon para arriba y de repente vieron ovnis por cinco o 10 segundos. Además, Los Ovnis es un nombre comercial y siempre vas a estar vigente. Por ejemplo, Los Baby’s ya no tienen nada de babies”.

Después de grabar dos discos como Los Teddy Bears (en 1961 y 1963) y cuatro como Los Ovnis (en 1965 y 1966) con interpretaciones en español de canciones de The Beatles, The Doors y The Rolling Stones, Armando le pidió a su disquera que los dejara grabar canciones propias, buscando que su género no se estancara o limitara por la imitación. Desafortunadamente, la disquera se negó, creyendo que lo que más se vendía era el rock en inglés, por lo que de su disco de 1967 únicamente se desprende la original “Recuerdo”, compuesta por Armando Vázquez.

Después de darle un ultimátum a la disquera, en enero de 1968, Los Ovnis finalmente lanzaron el disco Hippies, dejando a un lado los covers y metiéndose de lleno en la psicodelia mexicana con nueve temas originales y “Enciende mi fuego” de The Doors. Este LP fue incluido en el listado de Los 25 mejores discos del rock latino entre 1956 y 1970 según Rolling Stone México.

A pesar de que Hippies fue censurado en el año de su lanzamiento y quedó fuera de circulación tras la Matanza de Tlatelolco del 2 de octubre, fue una de las primeras obras originales que trascendieron y que contribuyeron a, en palabras de Armando, “mexicanizar el rocanrol”, otorgándole un estilo propio con letras que representaron las inquietudes de la juventud de esa época y trataron temas como la justicia social (“Mugre” y “Mi protesta”), el consumo de drogas (“Frío”) y la libertad sexual de hombres y mujeres (“Te doy tu lugar”).

Algunas grabaciones de composiciones que jamás fueron lanzadas ingresarán al acervo de la Fonoteca Nacional y podrán ser consultadas –al igual que el audio de esta sesión de escucha– en la Audioteca Octavio Paz, que se encuentra en las instalaciones de esta institución.

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